Hola, amantes del musicón que suena hoy en la oficina, y resto de los mortales. Bueno, hola a todos menos a uno.
Hoy os deleitaré con algunas anécdotas y reflexiones generales, pero necesito comenzar introduciendo o recordando un concepto:
Mimetizar (RAE): Adoptar la apariencia de los seres u objetos del entorno.
Siempre se habla de los insectos y animales como seres que se mimetizan perfectamente con el ambiente que les rodea, lo que probablemente les salve de ser cazados, o también les sirva a su vez para cazar.
Pero hoy no vamos a hablar de insectos y animales, sino de disfraces y las múltiples opciones que podemos ofrecer para que allí donde vayáis paséis completamente desapercibidos.
Estando por Sitges el otro día, de playa y cocteleo, me llamaba la atención como todo el mundo se fijaba en mis pinchos, así que por la noche decidí cambiar mi atuendo pinchil,
por algo un poco más apropiado: un disfraz de drag queen.
Curiosamente, desde ese preciso momento, dejé de sentirme el centro de atención, y prácticamente pasé a ser uno más. Que no os engañen, muchas veces ser uno más está muy bien (y más en Sitges). Lo de sentirse especial son milongas de cuentos de princesas. Así os va a más de uno que se cree todo lo que le cuentan, o lo que ve en las pelis.
Es probable que más adelante, o en un futuro, contradiga todo lo que acabo de decir, pero bueno, al fin y al cabo no dejo de ser un cactus verde de aspecto vivaracho y tenéis que darle la importancia justa a mis afirmaciones categóricas.
Prosigamos. Como sabéis, me gustan los disfraces originales, pero sobre todo me gusta combinarlos con mis geniales ideas. En cierta ocasión, tomando un baño en la maravillosa ciudad de Budapest, se me ocurrió una pillería de las mías (NOTA: El resto del párrafo es solamente para adultos, dos rombos, +18): Resulta que algunas estancias eran solamente para mujeres, así que me equipé con mi disfraz de columna griega, y me dediqué a mirar. La realidad es que no vi nada interesante, pero bueno, la anécdota prometía en un principio, ¿verdad?
Otra de las cosas que me resultan graciosísimas es ir al cementerio con un buen disfraz de zombi, o con un disfraz de esqueleto a liarla parda. Soy la monda JEJEJE. También sueño con armarla en las pirámides con un buen disfraz de momia, pero quizá es jugármela mucho en ese país, que igual me parten la cara por menos de nada. En definitiva, los disfraces de terror son siempre una buena opción en los entornos adecuados, para echarte unas buenas risas a costa de gente inocente.
Y qué más… Ah sí! Como olvidarme de los momentazos que pasé el pasado Mundial, cuando me enfrasqué mi disfraz de balon hinchable de Alemania, y me uní al buen cerveceo con los bávaros (por cierto, poca broma con las alemanas, ya me entendéis). En octavos y en cuartos se lo estuvieron pasando de puta madre, pero anda que no me descojoné cuando les pintamos la cara en semifinales. En fin, os recomiendo ese tipo de disfraces divertidos.
Anda que no me queda cuerda a mi. Se notan las gotitas que me han echado hoy en el café,
le están dando chispita a mi tarde. Como iba diciendo, un lugar donde nunca debes desentonar es un mercado medieval. Llegados a este punto, activaré el modo publicidad de Funidelia para recomendaros el amplísimo catálogo de trajes medievales y disfraces medievales del que gozan, y lo desactivaré de nuevo en este punto. En serio, qué andanzas he vivido yo con un buen disfraz de trovador contando mentiras, y a qué cantidad de mozas he visto yo pillar ataviadas en un disfraz de tabernera. Por no hablar de los caballeros, escuderos y doncellas. En resumen, que aquí también hay que ser uno más. Repito esto último para que veáis que también puedo seguir una línea de coherencia a lo largo de un texto de más de 700 palabras. La repera limonera, eso soy yo.
Terminaré volviendo al inicio, contradiciéndome, y cerrando el ciclo con un “MUST”, los disfraces de animales. No vives un safari de verdad hasta que te paseas un poquito por la sabana con un disfraz de leopardo o un disfraz de león, cantando “Hakuna Matata”, cual
pequeño Simba. Aunque si de verdad los tienes cuadrados, alcanzarás niveles de adrenalina desconocidos incluso para pilotos de caza, haciendo como este par de tarados.
Bueno, que me estoy muriendo de pena desde que he pensado en la muerte de Mufasa a manos del malvado tío Scar (por cierto, un saludo a mi buen amigo Scarface desde aquí), así que vamos cerrando. Traaaaaaanquilos! Os dejo un temita, que por cierto no viene para nada al hilo, para acabar bien el verano. No sé en vuestro pueblo pero aquí ya hace buena rasca.
Que Funiquete sea con todos vosotros.